17 de junio de 2015

Tornaviaje a Laredo

El sábado 13 de junio embarcamos Lucio, Marije, Iñaki y Álvaro para realizar la regata Getxo-Laredo. Tuvimos tiempo para contemplar la Dvina, que con sus 60 pies de madera (incluido bauprés), pabellón noruego y mucha solera fondeaba entre los dos puertos de Getxo.


La salida dio comienzo a las 13.00 y la suave brisa en contra del noroeste nos nos permitió alcanzar la punta del superpuerto hasta pasada una hora. 

Al llegar al cajón los aerogeneradores fueron girando al compás del viento que rolaba para ponerse en un favorable nordeste. Inicialmente Haize Lore quedó atrás y tras pasar al Paquita IV izamos spí y conseguimos sobrepasar también a Jai Pil Pil, mientras el resto de embarcaciones navegaba por delante.

Dos horas después de la salida nos encontrábamos a la altura de Castro, cuando una nube imperceptible que debía estar agazapada detrás de Pico Cerredo  nos cogió por sorpresa descargando un intenso chaparrón sobre todas las embarcaciones. 

Tras la encalmada posterior en la que estuvimos alrededor de media hora prácticamente inmóviles, el viento se fue recolocando hasta que volvió a soplar del nordeste, aumentando progresivamente en intensidad, y acompañado de una ola de breve periodo,  nos llevó en volandas hasta el puerto de Laredo.
Iñaki y Marije practicando "banda de spí"
La compensación de tiempos nos colocó en cuarta posición tras Salmonete, Marmotinha y Haize Lore, cuya tripulación de hombres-voladores acompañando a Marijo consiguió acortar distancias gracias al asimétrico que llevaron durante la travesía.
En el puerto de Laredo

El domingo la vuelta fue muy amena gracias a la compañía de Jorge y Esther. Zarpamos de Laredo con bonito día de brisa norteña cuyo través nos permitió izar spí, pero a la altura de "la ballena" y ante la caida de viento decidimos arrancar motor y viendo los relámpagos y rugidos de las nubes que amenazaban desde Ranero, todos menos Marije decidimos cubrirnos por cautela. Finalmente, y gracias a que Marije también se puso un chubasquero a regañadientes, logramos asustar a la lluvia amenazante y arribar a puerto secos y lozanos.


7 de junio de 2015

Trofeo SVRNE - ESKARRA

El sábado 6 de mayo se celebró el Trofeo SVRNE-ESKARRA, un clásico del calendario. El día invernal, nublado, amenazante de lluvia, aunque afortunadamente solo hubo un poco de sirimiri a ratos.
En el pantalán estábamos a las 11 (algunos un poco más tarde) Lucio, Marije, Pepelu, Edu, Álvaro (que se estaba reponiendo de una noche dura y vino solo a ayudar a preparar el barco) y Julián.
Antes de la regata nos dirigimos al muelle del Puerto Deportivo, para presenciar el desfile de las embarcaciones de la Cruz Roja del mar, que celebraba su 40 aniversario.
De allí hacia la zona de Galea, donde se daría la salida. Mientras Marije se daba crema para el sol, los demás nos poníamos la ropa de agua, ganándonos el calificativo de nenazas. En el Abra el viento era del norte, pero a medida que salíamos iba rolando al este. El Serantes y la margen izquierda estaban inmersos en nubes amenazantes, pero la Galea estaba algo más despejada. El viento del NE fue levantando poco a poco una ola incómoda.
La primera manga fue un barlovento-sotavento con la boya en dirección 40º, a 1,8 millas. Una salida divertida para ver desde nuestra posición, justo detrás de la flota de los grandes. Muchos gritos, afortunadamente ningún abordaje, y un fuera de línea para el Bacilón.
Con viento de entre 12 y 14 nudos, el barco andaba a pesar de la ola, que especialmente en el bordo de babor, nos frenaba. Los barlovento-sotavento no tienen mucho que contar. Bordos de ceñida, doblar la boya, izar spi, trasluchar y tomar la boya de sotavento para volver a ceñir. Y así lo hicimos, con bastante acierto en todas las maniobras y un tripulante mareado. En la segunda bajada el viento fue cayendo, lo que al final nos perjudicó frente los barcos más grandes, que terminaron el recorrido con más viento.
Nada más cruzar la línea, y con el Egurbi todavía terminando la primera manga, se dió la salida a una segunda. El viento fue cayendo, y con la ola apenas avanzábamos. En el último bordo de acercamiento a la boya de barlovento, el barco iba hacia atrás. Así que nos alegramos cuando el comité anunció la suspensión de todas las pruebas.
Pusimos rumbo a puerto (a motor) y Edu aprovechó para hacer prácticas. Ya en tierra vimos la clasificación: segundos detrás del Ramper. Así que disfrutamos de los pinchos, el vino y la cerveza en la entrega de premios, donde se nos unió Elena.