27/11/2011

Última regata de otoño

El sábado 26 finalizó la temporada regular de regatas con la última del Trofeo de otoño. Con la tripulación habitual, el Emilu se acercó a la boya de San Ignacio, donde el Comité izó inteligencia a las 12:00, a la espera de un viento que se hizo de rogar. Por lo menos hacía buen tiempo! Poco a poco, a eso de las 13:15, comenzó a entrar viento del NE, y el comité arrió inteligencia, estableciendo un recorrido habitual en la últimas regatas con poco viento: san Ignacio, cajón y llegada en San Ignacio.
La salida claramente por el comité, amurados a estribor. Llamada individual y varios de los barcos grandes tienen que volver a tomarla. Claramente hay rumbo directo a la boya, pero procuramos ganar barlovento para evitar problemas al final. Además parece haber más viento por el lado derecho.
Tomamos la boya del cajón, trasluchamos, y seguimos con el génova ganando barlovento, hasta que da para izar spi. Terminamos de través, y con un viento cada vez más débil.

La próxima cita la Regata del Gallo.

22/11/2011

A la n-ésima va la vencida

Tras múltiples intentos fallidos a lo largo del verano y de este otoño que parece verano de ir a comer a Castro (en el Emilu y a vela), el sábado 19 volvimos a intentarlo. Se daban todas las condiciones para el éxito: viento sur de unos 15 nudos, buena temperatura, poca ola,... Así que Marije, Lucio y yo quedamos a las 11:30 en el pantalán. Nos acercamos a la boya de San Ignacio a ver la salida de la regata de Bakarti. Durante un rato les seguimos, hasta que ellos pusieron rumbo a recalada y nosotros a Castro. Nos cruzamos con el Kuin, y quedamos con ellos para comer en Castro. El Kuin amarró al muelle, y el Emilu se abarloó. Tras una agradable comida y el disgusto de Lucio porque Regma estaba cerrado, salimos del puerto de Castro alrededor de las cinco de la tarde. El viento había caído, pero a pesar de todo llegamos a vela hasta el Abra, ya de noche, aprovechando la tranquilidad de la mar para reflexionar sobre el voto del domingo.

13/11/2011

Tercera regata de otoño

Tras la regata del sábado 5 y las previsiones de viento, no teníamos muy claro como sería el día. Por lo menos una cosa estaba clara: hoy no llovería. Esta vez si Txantxar, que ha ido ha correr la Behobia-San Sebastián, salimos del puerto, a la espera de conocer el recorrido. El viento es flojo, y en el preciso instante en que nos aproamos para izar la mayor, entran rachas de 20 nudos, y el patrón manda poner un rizo. El comité anuncia el mismo recorrido que en la regata anterior: San Ignacio, cajón San Ignacio.
La flota se prepara para tomar la salida por la boya, pero nosotros, que no planeamos izar spi, la hacemos por el comité, junto con el Bacilón, y con muchos barcos por detrás. El Tana se adelanta claramente a toda la flota, seguido por el Ashandar Lau. En la zona del cañón de Ciérvana el viento arrecia, y vemos situaciones apuradas con el spi: l del Portu se rompe, el Taramay se va de orzada tres veces en poco tiempo y el Aizian tiene algún momento de descontrol. En previsión de la ceñida de vuelta, enrollamos algo el génova. Doblamos la boya del cajón los cuartos de la clase C tras Taramay, Viruta, y Ramper. Estos tres se van hacia Ciérvana, y parece que tienen problemas para virar, por lo que recuperamos algo de distancia. Al igual que el sábado, el viento amaina un poco. Sacamos el génova entero, y poco después quitamos el rizo. El final es tranquilo, y cruzamos la línea tras una hora y quince minutos.

Última regata de la liga ORZA

El sábado 13 se celebró la sexta y última regata de la liga orza, con un día más propio de verano que de mediados de noviembre: sol, calor y viento sur. El pronóstico era de viento fuerte del SE, con rachas de algo más de 20 nudos. El comité preparó un bonito recorrido: salida en San Ignacio, boya amarilla de Galea, boya del cajón, boya roja de Galea, aboya amarilla de Galea otra vez, cajón, roja de Galea por estribor y entrada en San Ignacio.
Con la tripulación oficial, y la esperanza de ganar al Otoio, fuimos hacia San Ignacio, donde 23 barcos esperaban el bocinazo de salida, que se dio puntualmente a las 12:30. Decidimos salir con el Génova, para maniobrar mejor en la salida, e izar spi después. El viento esra fuerte, y toda la flota avanzaba más o menos junta, con el Nexus en cabeza. Nos dejamos caer un poco hacia la derecha, para trasluchar cerca de la boya de Galea y orzar para llegar al cajón. Antes de llegar a boya nos pasa La Marmotinha, que todavía no ha trasluchado, y al doblar la boya volvemos a pasarles. Desde allí ceñida rabiosa a la roja de Galea, y tras doblarla, otra vez spi. El viento iba amainando, aunque en la empopada no se notaba mucho. Sin embargo, tras negociar la boya del cajón, el viento amaina, llegando incluso a los 5 nudos de aparente. Esto hace que la diferencia de tiempo con los barcos que van por delante vaya creciendo. Cuando todavía no hemos llegado a la boya roja de Galea, oímos por radio como Nexus, Smollet, Ralip y Otoio cruzan la línea de llegada, y se desvanecen nuestras esperanzas de ganar al Otoio. El viento sube otra vez, y cruzamos la línea de llegada tras 2 horas, 15 minutos y 26 segundos de regata. Al final fuimos octavos, manteniendo la segunda plaza en la liga.
Arranchamos el barco y Marije, Pepelu y yo fuimos a la comida de fin de temporada, donde repusimos fuerzas y confraternizamos con las demás tripulaciones. Una preciosa regata en un precioso día, digno colofón a na gran temporada.

06/11/2011

Mucha lluvia y poco viento

Así se puede resumir la 2ª Regata del trofeo de otoño. Con previsiones de mucha lluvia, viento del NO de más de 20 nudos y olas de 3 metros, la tripulación (la habitual: Marije, Lucio, Txantxar, Pepelu y yo) se refugió en la cabina a la espera de que el comité anunciase la suspensión de la regata. Pero no fue así. A las 11:30, con las velas de paseo, fuimos hacia San Ignacio, donde a las 12:00 se inició el procedimiento de salida para el siguiente recorrido: salida, boya del cajón y llegada en San Ignacio.

Justo durante la salida hubo una racha de viento fuerte. Salimos amurados a babor, cruzándonos con toda la flota que venía amurada a estribor. Parecía que la jugada no nos había salido mal: cuando viramos vimos que podíamos hacer rumbo directo a la boya. Pero poco a poco el viento fue cayendo y la ola subiendo; solo con los abundantes chubascos nos llegaba algo de viento. Y cuando llegamos a media milla de la boya, parecía que íbamos hacia atrás. El comité acortó el recorrido para las clases A y B. Por la radio empezaron a oírse avisos de retirada. Aguantamos un poquito más, a ver si con el chubasco llegaba viento, pero ante su ausencia, a las 13:40 más o menos pusimos motor. En ese momento, de la clase C habían negociado la boya el Viruta y el Sandra, y el Taramay estaba intentando llegar.

En fin, un bonito día para haberse quedado en casa.