27/02/2013

Trofeo Sargantana

Cortesía de Luis Fernández
A la mañana te levantas, miras por la ventana, el Serantes nevado, llueve y en casa te miran, siempre sorprendidos, cuando coges el traje de aguas y te despides para ir a la regata. Tú mismo piensas: "¡Pero a dónde voy!".
 
Higarillo organizaba esta regata in memoriam de Juan Luis Vergara, patrón del Sargantana, que tenía como base el puerto de Santurtzi.
 
A las 10:45 habíamos quedado en el barco Alberto, Marije, Lucio y yo (Pepelu). Aparejamos y nos acercamos al puerto de Santurtzi donde estaba convocada la reunión de patrones a las 11:30. La temperatura aceptable hasta que saltaba el viento y se convertía en gélida. Lluvia no muy intensa pero suficiente para agarrotar los dedos, de modo que incluso poner un grillete era un suplicio. 
 

La salida a las 12:30 en el Abra interior. Viento flojo. La lluvia sigue. Todo hacía pensar que iba a ser una regata dura. El viento de componente sur. Salimos por la derecha con el spí. Los primeros momentos son complicados porque no termina de entablarse el viento. Nos cruzamos con el Katxiporreta varias veces antes de llegar al faro. Ya en el Abra exterior seguimos con el spí muy bien hasta que comienza lo que va a ser un contínuo rolar del viento. Se nos pone de proa y perdemos un tiempo valiosísimo arriando y después a ceñir hasta San Ignacio. Nos pasa el Sandra, que al vernos con problemas arrió el spí a tiempo. El comité recorta el recorrido con muy buen criterio porque el viento flojea.
Llegar a la 2ª boya roja se convierte en un martirio, sin viento a ratos, otras veces rolando al este o al sur o al norte. Viendo cómo Kantarepe desesperado saca el spí y nosotros intentando ceñir. Llegamos a la boya y otra vez a ceñir hasta San Ignacio. "¡Por favor que no caiga el viento!". Alcanzamos la boya y otra vez a ceñir hasta la boya que había en el Abra interior. Cae el viento. Vuelve a subir. Viramos. Volvemos a virar. Nos decidimos a ir por la izquierda. Acertamos. Doblamos la boya y regresamos a San Ignacio. En el faro nos cruzamos con El Gaitero que iba hacia la llegada. Llegar a San Ignacio todavía nos cuesta un rato, un par de viradas falladas por la falta de viento y conseguimos virar la boya. La vuelta junto al Arcano espeluznante, sin viento y con la hora límite acechando. ¡¿Y si después de tanto esfuerzo no entramos?! Increíble solo nos sobran un par de minutos. ¡Satisfacción!

Amarramos y en capitanía nos esperaba chocolate caliente, cerveza fría, vinito, patatitas a la riojana, churros y bizcochos. ¡Qué anfitriones! Enhorabuena a Higarillo y a Josu, una regata muy divertida. Y gracias a todos los que estuvísteis preparando toda la intendencia y después atendiéndonos para que no nos faltara de nada.
 
 
 
 
 
 
 
  

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